La relación entre el tiempo de trabajo y renta parece directa y lineal. A cualquier persona que se le pregunte si trabajar más horas genera una mayor producción y un mayor beneficio (ya sea para el empresario, para el empleado o para ambos) tenderá a contestar que sí. Sin embargo, la teoría económica y la realidad demuestran que esta relación no es cómo parece, puesto que hay otro factor que influye mucho más. Buena prueba de ello son los países europeos, sus horas de trabajo semanales y su renta per cápita. Precisamente el país donde se trabajan menos horas semanales por persona de toda Europa es una de las economías con una mayor renta per cápita (en la zona euro solo está por detrás del curioso caso de Irlanda). La clave está en una elevada productividad por hora trabajada y en una elevadísima tasa de ocupación (trabajan pocas horas, pero trabajan casi todo).
