La economía rusa no está pasando por un buen momento, y el propio Gobierno lo reconoce. El problema es que la situación puede ser mucho más crítica de lo que admiten los organismos oficiales y ahora hay banqueros del país que están advirtiendo entre bambalinas de la gravedad de la situación. Varios empleados de la banca han reconocido a la agencia Bloomberg que se están disparando los impagos entre empresas y minoristas, por encima de lo que admiten las cifras oficiales. La misma agencia ha tenido acceso a documentos internos de las entidades en los que se reconoce una situación peor de lo que se está reportando. El aumento de la inflación derivado del esfuerzo bélico que está llevando a cabo el país ha forzado al banco central a subir los tipos de interés hasta máximos históricos, y esto ya está haciendo mella en la capacidad de repagar la deuda de muchos clientes. Incluso se especula con una crisis bancaria sistémica en el país en los próximos 12 meses.
