En el sudeste asiático, prácticamente lindando con el norte de Australia, se encuentra la nación más joven de Asia. Bañada por el océano Índico, la isla de Timor, de origen volcánico, irregular orografía y vastas zonas de selva, se divide en dos partes. La occidental (o izquierda en el mapa), se corresponde con una provincia de Indonesia. La oriental (o derecha) la ocupa el país que se independizó de Indonesia en 2002: Timor Oriental. En estos apenas 20 años de existencia (no llega a un cuarto de siglo), la trayectoria económica de esta joven nación que no llega al millón y medio de habitantes ha progresado lo suficiente como para recibir ciertas alabanzas del Fondo Monetario Internacional (FMI). Sin embargo, en una reciente ficha, el organismo subraya que si el país quiere disfrutar de un futuro próspero, tiene que saber gestionar mejor el gran tesoro que acumula: un ‘cofre’ diez veces más grande que su economía.
