La economía de la zona euro presentó un crecimiento del PIB sorprendentemente poderoso en los tres primeros meses de este año (batiendo todas las previsiones). La mayor tasa de expansión en tres años. El sentimiento general tras el dato fue que la economía europea estaba mejor de lo que se creía y por eso crecía con intensidad, tal y como reflejan los fríos datos. El PIB avanzó un 0,6%, el doble que el 0,3% registrado en los tres últimos meses de 2024 y el mayor ritmo de expansión en la región desde el tercer trimestre de 2022, según la última revisión del dato ajustado estacionalmente publicada este viernes por Eurostat. Pero la realidad es muy diferente. Europa está estancada o en recesión… o lo estaría si no fuera por España, Chipre, Malta y… sobre todo Irlanda. Un país que con poco más de 5 millones de habitantes está sosteniendo el crecimiento de una región de unos 350 millones de habitantes. Para colmo, el crecimiento de Irlanda dista mucho de ser ‘real’, puesto que su PIB está seriamente distorsionado por el impacto de las multinacionales que tiene sede en la isla.
