China no se va a detener. Lleva décadas transformando su sistema productivo (usando su elevada tasa de ahorro para invertir en mejorar su tecnología y maquinaria industrial) para escalar en la cadena de valor añadido y es ahora cuando llega el ‘golpe’ final. Mientras la administración que EEUU intensifica su estrategia de «desacoplamiento estratégico» aplicando granes aranceles los productos chinos, Pekín responde con un contraataque silencioso pero ambicioso: un nuevo plan maestro para posicionarse en lo más alto de la cadena de producción tecnológica mundial. Según revela la agencia Bloomberg en exclusiva, el gobierno de Xi Jinping está preparando una reedición del programa «Made in China 2025», con el objetivo de reforzar su dominio en sectores estratégicos como los semiconductores, la inteligencia artificial o los vehículos eléctricos.
